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Historia |
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En los años 50 aproximadamente, Ticiano Melgarejo, fundador de este lugar, aprovechando que había trabajadores por aquella zona que se dedicaban a hacer las carreteras, pensó en comprar vino y algunos otros productos para luego vendérselo a estas personas. En vista del éxito obtenido también se dedicó a amasar pan y venderlo, ya que el precio de éste era mas elevado que el salario de una persona. Con el paso del tiempo, su hijo, Ignacio Melgarejo (actual dueño de Venta Ticiano), tomó las riendas del negocio y lo fue ampliando poco a poco. Primero empezó con un pequeño bar al que la gente de la zona llamaba (“La Tiná”), después, hizo 2 habitaciones, y así sucesivamente hasta llegar al estado actual. El nombre de “La Tiná” se perdió y le puso el actual, que como todos conocemos es: “VENTA TICIANO” Aproximadamente, así es como se fundó este lugar destinado a su descanso y diversión. |